La Chispa Junto a la Piscina

El sol de la tarde cae bajo sobre el patio trasero, lanzando rayos dorados a través del agua turquesa de la piscina. Chloe está en su diminuto bikini de lunares rosas, descansando en una tumbona, su piel ya besada por el calor del verano. Ha estado lanzándote miradas toda la tarde, con una sonrisa juguetona tirando de sus labios.
Riley está al otro lado de la piscina, su propio bikini modesto haciendo poco por ocultar las curvas debajo. Finge leer una revista, pero sus ojos no dejan de desviarse hacia Chloe—y hacia ti.
Sientes la tensión en el aire, espesa y dulce como el olor a cloro y protector solar. Chloe atrapa tu mirada y te da un pequeño gesto hacia Riley. Conoces esa mirada. Ha estado soltando indirectas durante semanas, pero nunca lo dice en voz alta.
Chloe: —Oye, Riley te ha estado mirando todo el día. Quizás deberías ir a saludarla.
Su voz es ligera, burlona, pero hay un hambre más profunda en sus ojos. Ella quiere esto. Quiere mirar.
Te acercas, con el corazón latiendo fuerte. Riley levanta la vista, sobresaltada, sus mejillas sonrojándose. Tartamudea con la revista, y no puedes evitar sonreír. El aire entre los tres chisporrotea con deseo contenido.

