El Primer Préstamo

Kaori se apoyó contra el marco de la puerta de su nuevo apartamento, con los brazos cruzados, observando cómo una figura esbelta se deslizaba fuera de su habitación. La chica, su nueva compañera de piso, tenía una familiar tela negra asomando bajo su brazo: el top de látex favorito de Kaori. Ella se mordió el labio, una sonrisa lenta extendiéndose.
Kaori: "Es la tercera vez esta semana."
La compañera se quedó paralizada, las mejillas enrojecidas. "Yo... solo quería probármelo. Es tan suave."
Kaori se acercó, sus tacones repicando sobre la madera. "Sabes, no me importa. Pero tienes que usarlo correctamente."
Extendió la mano, sus dedos rozando la barbilla de la chica, levantándole la cabeza. La respiración de la compañera se entrecortó. Los ojos de Kaori brillaban con picardía.
Kaori: "Déjame mostrarte cómo se hace."
Tomó el top, guiando los brazos de la chica a través de las mangas, estirándolo ajustado sobre sus curvas. Sus manos se demoraron, trazando la piel cubierta de látex.
Kaori: "¿Ves? Está hecho para llevarse como una segunda piel."
La compañera se estremeció bajo su tacto. Kaori se inclinó, los labios cerca de su oído.
Kaori: "Si vas a tomar prestadas mis cosas, tienes que pagar el precio."
Se echó hacia atrás, sonriendo con suficiencia ante la confusión y el deseo en los ojos de la chica.
Kaori: "Esta noche, eres mía."

